¿Eres un líder proactivo o un jefe reactivo?

Todos sabemos que la gestión de equipos es esencial en una industria en la que las relaciones interpersonales son indispensables, tanto con nuestros clientes como con el equipo de trabajo. Son tantas las veces con que nos encontramos con personas que ejercen poco y mal sus roles de liderazgo, que adquirir ciertos conocimientos o técnicas para ser más efectivos resulta muy importante.

 

De hecho, poner “las personas” en el centro de las organizaciones, es clave para el éxito de una empresa, cualquiera que sea su tamaño. En el sector turístico, donde la atención al cliente la realiza el equipo operativo, esto es aún más importante.

 

Un líder debe delegar funciones de forma empática y coordinada. Si consigue crear un ambiente de trabajo óptimo y asignar roles a los responsables de cada departamento (para que, a su vez, estos transfieran tareas a sus equipos) podrá poner el foco a las gestiones que realmente debe asumir y no invertir su tiempo en “apagar incendios”: el verdadero talón de Aquiles de los gestores en el ámbito turístico. Atención, delegar no es olvidar, como decía el fundador de Ritz Carlton: “Ver sin mirar”. Obsesionarse en los detalles es una grandeza de los líderes en el ámbito turístico.

¿Te has sentado con cada jefe de departamento para entregarle información clara de lo que la empresa espera de él o ella? ¿Sabe bien cuáles son sus funciones específicas? Si no es así, ¡hazlo cuando antes!

 

Para que el equipo esté en sintonía y alineado a unos objetivos comunes, una práctica sugerida es establecer metas por equipo. Metas ambiciosas pero asequibles, que queden en la mente del equipo de trabajo y que lo motiven a base de incentivos definidos (no siempre deben ser económicos, hay también otras herramientas). Establecer un plan de metas e incentivos a largo plazo que esté alineado con los objetivos empresariales, nos permitirá obtener socios en vez de trabajadores.  ¡Pruébalo!

 

La formación en sus múltiples variantes resulta clave para el crecimiento de los equipos. Podemos aplicar métodos de formación en “horas valle”: desde pequeños briefings dinámicos por grupos hasta reuniones y charlas motivacionales o de transmisión de conocimientos. Las herramientas son diversas, lo importante es formar constantemente.

 

 

Por último y no menos importante, debemos considerar la diversidad como pilar clave en nuestros equipos. La diversidad sexual y de origen promueve ambientes de trabajo más saludables y equitativos. Desechar de manera fulminante actitudes poco respetuosas con la diversidad y “predicar con el ejemplo”, es también una tarea indispensable del liderazgo 2.0. 

Escribir comentario

Comentarios: 0